31 de diciembre de 2006

Mis primeras fotos






Queridos hermanos, antes de terminar el año quiero inaugurar mi participación en nuestra página con unas fotos realizadas por mí de la hermandad, dígamos matriz de la familia, en concreto es el Santísimo Cristo de la Expiración saliendo DE DÍA a las 6 de la tarde del Sábado Santo de 1992, algo que muchos desearían y sobre todo no os perdáis la última foto que si bien no es de mucha calidad, seguro que reconoceréis el lugar, si señor EL ARCO DEL POSTIGO, itinerario de vuelta también soñado por muchos hermanos. Bueno pues ahí las dejo para que las disfrutéis. Un beso muy fuerte y FELIZ AÑO 2007

28 de diciembre de 2006

Lunes Santo algo más tarde

Los dos que faltaban

Lunes Santo en c/.Santiago

Un pequeño montaje que me he dado el capricho de poner en pantalla

Mamá

Sobre esta fotografía creo que sobra todo comentario

Las Vísperas

Repasando la prensa cofradiera, nos sale a la luz un tema que cada vez más se le va planteando al mundo cofrade como una cuestión nada fácil y que nos puede dar para ríos de tinta: las vísperas. Señores ¿ qué hacemos con las vísperas ¿? Sí, sí las procesiones que salen antes del Domingo de Ramos, cuando todavía no es Semana Santa. La cosa empezó con el Carmen Doloroso, y continuó con corporaciones nuevas más o menos alejadas del centro histórico, Polígono de San Pablo, Torreblanca, Bellavista, etc.


No cabe duda de que en algunos casos es impensable imaginar siquiera una inclusión en la nómina de Semana Santa, léase Bellavista, Torreblanca, Palmete, etc por su excesiva lejanía, pero el Carmen Doloroso, el Polígono de San Pablo, Ntra Sra del Sol , Heliópolis, Pasión y Muerte, son cofradías que pueden plantearse y se plantean ir a la Catedral en Semana Santa. Algunas ejercen más presión que otras, pero en conjunto suponen un reto o un problema, según se mire, para todo el mundo cofrade. Empezando por su cabeza visible oficial, el Consejo.

El tema plantea varios interrogantes a resolver: ¿ En qué día cabe una cofradía nueva ? ¿ O en que días caben varias ? ¿ Cómo afectaría a las hermandades de ese día ? ¿ Qué postura adoptarían éstas ante la situación ?

Por ejemplo, si ya hay días como el Martes que está, digamos buscándose a sí mismo ¿ Cómo iba a admitir otra cofradía más ? Quien dice el Martes, dice el Miércoles, pespunteado con alfileres después de muchos años en que era un auténtico quebradero de cabeza con entradas a las tantas.

Hay soluciones y opiniones para todos los gustos: que si el Sábado es el día ideal para las nuevas por que hay sitio de sobra, que si metiendo una cada día habría posibilidad, que lo mejor es volver al siglo XVII y que las cofradías salgan en Semana Santa pero haciendo estación por sus barrios.

Sea cual sea el camino a seguir está obligado el Consejo a tomar alguna resolución y no lo tiene nada fácil. Por una lado lado, Palacio está ahí, expectante para pronunciarse de una manera u otra cuando llegue el momento. Y por otro lado está la división de opiniones al respecto. Pero los miembros del Consejo son los Hnos. Mayores de las cofradías y es de suponer que transmiten sus posturas en representación de aquellas.

Tales posturas deben ir encaminadas hacia el entendimiento y la comprensión tanto por la cofradías antigüas como por las nuevas.

Las nuevas deben comprender las limitaciones actuales y ser conscientes de los horarios de largo recorrido y los problemas que pueden causar los retrasos en carrera oficial.

Pero las antigüas tampoco deben ser inmovilistas.

Pensemos que sólo hace cien años tampoco había cofradías todos los días de la Semana Santa. Cuando se crearon el Lunes, el Martes o el Sábado Santo también supusieron cambios importantes y una ampliación significativa de nuestra Semana Santa. No creo que debamos ser reacios a los cambios y a las ampliaciones. Pero sí creo que estos cambios deben abordarse desde el sentido de común ya que las dimensiones de la ciudad y de las procesiones no son las mismas hoy que hace cien años..

Las ampliaciones significan más nazarenos en la calle, alargar los horarios y los recorridos,más bullas etc Todo esto deber ser tenido en cuenta y buscar soluciones desde la colaboración y no encastillarse en los derechos de cada uno negándose a cambiar de lugar en el día o a modificar itinerarios. Tales actitudes no hacen sino contradecir el espíritu de la palabra que nos define como corporaciones “ HERMANDAD “ . Las posturas de las cofradías deberían reflejar esa hermandad tanto desde las antigüas como de las nuevas. No vayamos a retroceder a los tiempos en que las cofradías recurrían a los pleitos para decidir los lugares de procesión y los itinerarios.

En resumen incorporaciones a la Semana Santa, de entrada ¿ por qué no ? Pero desde el sentido común y la concordia.

Otro día podríamos plantearlo al revés ¿ Por qué sí ?

Los Ariza en San Esteban

Recientemente se ha conocido la decisión de la Hermandad de San Esteban de cesar a los capataces de la cofradía, José Manuel Fernández Navarro, Manuel Arroyo Estévez, Rodrigo Bueno Pérez y Manuel Pérez Ayala y designar a la familia Ariza para sustituirles.Los sucesos acaecidos en la Hermandad de San Esteban a raíz de tal designación no pueden resultar más que indignantes, tristes y decepcionantes.

Aunque no pertenezca a la Hermandad el hecho de que un grupo de costaleros irrumpa en la Casa de Hermandad para “intervenir” en un cabildo, recriminando y hasta insultando a los componentes de la Junta de Gobierno no puede calificarse más que de intolerable e inaceptable.

¿ Cómo puede ser que el Hermano Mayor tenga miedo a ir a la Hermandad, según leo?¿ Cómo es posible que una parte de la cuadrilla se considere en posesión de derecho para llevar a cabo un acto así?. Yo he sido costalero durante 21 años. En todo ese tiempo he aprendido, asumido y aceptado que , desde el momento en que formamos parte de una cuadrilla aceptamos entre otras condiciones la de observar disciplina respecto a nuestro capataz y por supuesto, por extensión a la Hermandad en cuestión y en cualquier caso resultaría impensable que pudiéramos exigir o imponer a la Hermandad tal capataz, tal banda de música, etc..

Tales decisiones competen a la Junta de Gobierno en el ejercicio de sus funciones moderadas debidamente en Cabildos, Juntas de Oficiales, etc. Y no son cosas que se decidan a la ligera ni de un día para otro. Indudablemente se trata de una acumulación de circunstancias que desembocan en la situación final.

Como bien dice el Hermano Mayor en su nota, los costaleros que sean hermanos tienen canales establecidos para hacer oír sus opiniones y sus pensamientos con normalidad y aun cuando sean discrepantes pueden merecer la atención de los dirigentes de una hermandad ya que tal es también parte de su responsabilidad.

El camino elegido les quita toda la razón que alguna vez pudieran haber tenido y además confirma la necesidad de un cambio en la dirección de la cuadrilla a la vista de los hechos.

Pero además quiero llamar la atención en que, como he dicho antes, a estas situaciones no se llegan de momento. Los costaleros, a veces y en algunas hermandades ( no en todas ) han tomado el brazo cuando se les ha ofrecido la mano. Conscientes de que el colectivo tiene su importancia y relevancia dentro de la cofradía suelen prodigarles especial atención. Incluso ( insisto en que no siempre ) se ha utilizado a la cuadrilla de costaleros como grupo de presión en época electoral por si votan a tal o a cual que les vaya a conseguir unas condiciones que ellos desean. Como digo, tales situaciones han llegado a provocar el que se crean con derecho a imponer ciertas cosas.

Pero yo creo que, desde el momento en que nos vestimos de costalero nuestra función está claramente definida y marcada, entre otras cosas por la observancia de la disciplina. Otra cosa es que, en los tiempos que vivimos se dé la oportunidad de hablar, de exponer opiniones, sugerencias o quejarnos si es necesario con más facilidad o flexibilidad que en otros tiempos.

Que se nos ofrezcan homenajes, bienvenidos; que nos reconozcan los años de trabajadera, por su puesto; que nos traten con mimo y cariño, encantados, a nadie le amarga un dulce. Pero cuando llega el día de ensayo y luego el de salida nosotros estamos en nuestro sitio, el capataz en el suyo y la Hermandad en el suyo y a nosotros no nos queda sino obedecer lo que nos mandan.

Recordemos siempre que estos es voluntario y que si no nos gusta, ya sabemos qué es lo que tenemos que hacer. Lo que no tenemos que hacer nunca es exigir, imponer ni insultar o enjuiciar.

Escribo estas líneas desde mi experiencia en el costal y deseando que hechos como este no se repitan en el futuro ni empañen el prestigio de la gente de abajo. Y deseando que San Esteban tenga un cuadrilla y unos capataces a la altura que merece la Hermandad