Un año más, sin darnos cuenta, todo ha concluido. Ahora si que es cierta la frase de "esto sa´cabao". Hoy justo hace una semana del día grande, el Lunes Santo de Rocío y de Museo, de nervios de prisas.
Un Lunes de agua y frío, que al final no impidió que los Molino hicieran su estación penitencial, unos de nazareno y otros por fuera. Y un año más, en el que nuestra madre ha estado ahí, trabajando en silencio, cosiendo botones y escudos, preparando pucheros y ensaladillas y a pesar de ir en coche hasta Gonzalo Bilbao, dándose la paliza para ver, por lo menos a la "primera del día". Así pues, todos los agradecimientos que tengáis que sean para ella, porque como bien decís, resulta inimaginable un Lunes Santo sin ella, pero llegará y ojalá sea dentro de muchos años, pero no perdamos ni un segundo en demostrarle todo ese agradecimiento, en que sienta de verdad todo lo que la queremos, en que disfrute de sus hijos y de sus nietos y nos vea a todos juntos, unidos como la gran familia que sin duda somos. Yo personalmente os doy las gracias por vuestras palabras, pero no hay nada que agradecer, alguien tiene que estar por fuera, como en la cofradía, y a mi me gusta esa labor. Además, veo que pasan los años y no hay manera de que aprendáis a haceros el nudo del cíngulo, así que habrá que estar ahí ¿no? . A la que si que hay que darle las gracias una y mil veces es a mi Lourditas, porque sin su labor de "aguantarme" tampoco sería posible nada de esto.
Bueno hermanos, dentro de 1 año y 6 días, otra vez será Lunes Santo, y si Dios quiere, volveremos a reunirnos todos juntos, para celebrar nuestro Gran día de la Semana Santa.
Que el Señor nos de salud y felicidad hasta entonces. Un beso a todos.