25 de abril de 2008

Ella y siempre Ella


Ella y siempre Ella,
Me amparó cuando me veía solo
Me protegió cuando no encontraba cobijo
Me iluminó cuando todo lo veía oscuro
Me reconfortó cuando nada ni nadie me servía…

El pasado lunes 21, fui a visitar a la Reina del Museo y a Su Hijo, nuestro Cristo de la Expiración.
Cuando al final de la misa de Hermandad, empezó la Oración al Santísimo, me acerqué al segundo banco, allí, arrodillado ante mi, Él allí arriba, El Santísimo delante mía y en medio con esa mirada alzada, dulce y dolorosa, una vez más, y ¿no se cuántas van?, me guío, y me enseñó el camino.

Ella sufrió porque así era la voluntad del Padre, y ¿os imagináis como no sería su dolor, con todo lo que padeció su Hijo?, pensad en los vuestros y lo entenderéis.

Pero el lunes pasado me reveló algo en lo que yo me estaba equivocando y cegando, algo muy sencillo. Sabéis que mis hijos son mi vida, mi alegría, mi orgullo, pero si yo no soy feliz, si no soy capaz de sentirme bien con lo que hago y con lo que soy, no podré transmitirles ni enseñarles nada.

Desde el martes y poco a poco, voy mejorando y mi vida se va enderezando, “poquito a poco y siempre de frente”, GRACIAS MARÍA SANTÍSIMA DE LAS AGUAS y gracias a esas personas que me has puesto en el camino, para aguantarme, consolarme, ayudarme y que me han demostrado cuanto y como me quieren, gracias PIJILLA, no solo eres mi hermano más cercano geográficamente, sino también en mi corazón, eso lo sabes tu y los demás, y espero que no os enfadéis por ello, gracias CHORLA, te enteraste que estaba mal y aquí viniste una tarde de viernes, te enteraste que me separaba y aquí estabas ese Lunes, gracias CANIJO, se de tu preocupación por mí, aún con todo lo que estas pasando, con todo lo que llevas para adelante, (trabajo, cuidar a tu mujer y siempre atento de mamá), que verdad era lo que un día me dijo nuestro cura Pepe, “tu hermano Pedro tiene un corazón que no le cabe en el pecho”, y gracias José María, compadre, has estado ahí a mi lado, vigilante y preocupándote como sólo lo hacen los buenos amigos, que Dios os guarde a todos muchos años y por favor que sea a mi lado.