Una pequeña muestra de la Semana Santa esa que dicen que se nos fué. La que conocieron nuestros abuelos, con nuestros padres casi recién nacidos y faltando 35 años para que estuviéramos todos en el mundo. Algunas cosas no han cambiado tanto: cofradías de barrio con nazarenos charlando entre ellos, bullas en la Macarena, acólitos que portan ciriales como si fuera la bandera de su equipo de fútbol. Pero resulta cuando menos extraño ver como era la ciudad hace 75 años, tan distinta que parece irreal, aunque Ay¡ esos raíles y esas catenarias de tranvía, las vueltas que da la vida, verdad Sr. Alcalde?
Fijaos en la indumentaria de la gente, los exornos de los pasos, las túnicas de los nazarenos, algunas sorprendetemente cortas, la perfecta uniformidad en el calzado, como mandan los cánones nazarenos: manoletinas de charol con calcetín blanco, el tío del canasto y tantas cosas diferentes, sin embargo.... de todo esto salió lo que hoy conocemos... ( continuará )
31 de agosto de 2009
Etiquetas:
1934,
semana santa antigüa
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