2 de abril de 2009

A mi hijo


Ay mi niño del alma

¿qué escribirte, si leer no sabes?

Ahora no te hace falta

Y mañana…, mañana lo lees


Al mundo en Sevilla viniste,

Y yo a tu lado estaba,

Y nunca lo supiste

Por qué esa noche lloraba.


Pícara es tu mirada

Y dulce tu sonrisa,

Inocentes tus zancadas

¡¡no crezcas, no tengas prisa¡¡

Que si en niño te conviertes

En hombre viejo me veo…

Y todavía en mis brazos quiero mecerte

Y de tu sonrisa me hagas reo


A tu cama voy a buscarte

Y un beso te dejo en la frente

Y cuando acabo de acurrucarte

Grabo tu rostro en mi mente

Que en tu vacío cuarto al entrar

Todas las noches te beso

Que contigo quiero estar

Y de tus juegos ser preso


Tiernos besos me das

Manita perdida en la mía

Nobleza que romperás

Sino… al tiempo… llegará el día

Y mil piedras te pondrá la vida

Algunas las sortearás

otras las darás por perdidas

pero nunca te rindas, jamás


Ay mi niño del alma

Mi Alejandro amado

Si cantarte yo supiera

todo lo que me has dado


A mi hija



Flor de flores,

dulzura y ternura

sevillanita de mis amores

eres el paño de mi amargura


alegría de mi alma cansada

orgullo de tu padre eres

mi mejor obra jamás realizada

futuro de mis quehaceres


quien intente herirte,

jamás imaginar podría…

que por ti defenderte

mi vida yo daría


cuando te quiero me dices

cuando tus besos me regalas

cuando por mi partida llorabas

cuando ese día me dijiste

que de regalo querías

una sonrisa en mi cara

cuando a mi cintura te abrazas

cuando mi mano con fuerza agarras

cuando crezcas y otros amores conozcas

cuando envejezca y no te sirva de nada

ay mi niña bonita, mi niña amada

no olvides nuca como te amo Inmaculada


Mas si algún día

no supiera mi amor demostrarte

acuérdate cuando te decía

que mi corazón me robaste.


Y cuando llegue el día que al abuelo suba a ver

No empañes de lágrimas tus mejillas

Que eterno es mi querer

Y esperándote estaré en la otra orilla

1 de abril de 2009

La Esperanza del Poder o el Poder de la Esperanza…


Sociedad del yo y no del nosotros, del egoísmo y narcisismo, individuos esperanzados en alcanzar el poder….

En nuestras casas, ante nuestras parejas, hermanos, hijos o padres; en nuestros trabajos ante compañeros y subordinados; con nuestros “amigos”, a cual más jocoso y popular, sin importar nada ni nadie, si a alguien hemos de herir con chanzas o comentarios, nuestro menester no será obviarlo, al contrario, a más escarnio y vilipendio, más henchido nuestro ego tendremos…, pobres almas que por el mundo vagamos, pobres corazones vacíos, cuanto abismo de sentimiento…, podremos atesorar riquezas materiales, más creemos que amigos y afectos tenemos, cuando nada merecemos, porque nada ganamos y nuestras alforjas espirituales disponibles se quedaron… y que verdad lo que aquel dijo, “era tan pobre, tan pobre, que sólo tenía dinero”…. Esperanza del Poder, consuelo de soledades, refugio de la desdicha y anhelo de la avaricia…

Sociedad del nosotros y no del yo…
De compartir con sinceridad, de criticar construyendo, de amar al amigo que la espalda nos volvió, de ayudar más allá de lo que podemos o debemos, de sonreír y hacer sonreír, sin a nadie ni a nada herir, de alabar y ensalzar las bondades del prójimo, de obligarse con hermanos, hijos y padres, de amar, comprender y respetar a tu pareja, de entender a tu jefe y a tus subordinados, de saber que amigos lo son y quien tu tiempo te hará perder, tiempos de perdonar y pedir perón, tiempos para llenar nuestros corazones con el Poder de la Esperanza…

Gran Poder fue Tu Expiración
Y Tu sufrir por aliviar nuestras penas
Y a Tu Madre mi Señor, permíteme esta Oración
Que quiero romper mis cadenas
Las del odio y la sinrazón
Que quiero sentir Tus Aguas en mis venas
Que quiero mi corazón
De Tu Esperanza llenarlo, Macarena

Perdoname Señor


Me han dicho que a Ti venga a ver
Pero digno no soy de en Tu casa estar,
Aún así necesito de Ti, mi Gran Poder,
Necesito mi angustia y zozobra calmar

Necesito de Tu misericordia, de Tu compasión…
Y me sentí pequeño ante Tu Expiración
Y una vez más María, Tus Aguas me inundaron
Y noté cascadas de Esperanza que sobre mi se derramaron


¡Qué ciego he estado Señor!
Si hasta aquí llegué, yo lo decidí
Y en vez de buscar Tu Amor
Mis creencias y convicciones yo rompí

¡Qué ciego he estado Señor!
Me empeñe en anular mi razón
Y no noté por mi Tu dolor
Pero ya me levanté, aquí tienes mi corazón

ABRIL

Hola Sevilla, llegó tu mes, el mes de Abril, mes de vida, de sentimientos, de recuerdos, de azul cielo, de paseos por tus calles, de contemplar tu belleza, de saborear tus plazas, de soñar en tus noches, de capirotes y volantes…,

Ay mes de Abril, mes de vida que trajo a esta tierra a un hombre bueno y noble, a un sevillano de pies a cabeza, a ese que tanto me enseñó y que tanto se llevó sin enseñarme…

Mes que vio como se engendraban una sevillana y un sevillano, nietos del hombre bueno y noble, herederos, cada uno de ellos de la mejor herencia que me dejó..,

ella, Inmaculada, enamorada de nuestra Semana Santa… ay mes de Abril, que verás el próximo Lunes Santo, como esa nieta vestirá por primera vez antifaz y sotana negra con blanca capa y roja Cruz de Jerusalén, pisará la misma losa que su abuelo, mirará el mismo palio que su abuelo, y al salir a la Plaza, allí en esa esquina donde tus cenizas reposan papá, allí te volveré a encontrar y sin remedio se que este año mis lágrimas verás brotar… pero también sé que mis Aguas, tus Aguas, detrás me protegerá..

y el, Alejandro, el heredero de un amor a un escudo, a unos colores, a un sentimiento… ay mes de Abril que una noche, un jueves de Feria, viste mis ojos vidriosos mirando a Gol Norte, buscando ese hueco, esas barandillas que ya no existen, donde apoyabas tus brazos papá y me hablabas de alineaciones y tácticas, donde me enseñaste a querer con mesura y sin locura, al equipo con más bello nombre, y ahora tu nieto se mira en el espejo antes de ir al campo y solo quiere que se vea bien su escudo, y sabe que esa estrella que allí arriba brilla, eres tu, su abuelo, que con el va a los partidos, que lo sigue y lo guía…

Ay mes de Abril, mes de sentimientos, de primeros amores, de besos robados en una plaza perdida, ¿Cuántos sevillanos y sevillanas no se habrán enamorado en este mes?.. en este mes me casé y en este mes lo acabé, y ahora, al año de acabado lo empezado en un precioso día de tu mes en mi barrio, en la Calzá, en la calle Oriente, en mi Iglesia de San Benito, ahora me digo, ¿y ahora qué mes de Abril? ¿qué me tendrás preparado?

Ay mes de Abril, no lo sé, pero lo que si sé, es que hoy quiero disfrutar y gozar con tu luz en mi ciudad, hoy cierro mis ojos y veo tu azul cielo, mientras paseando voy Imperial arriba, buscando calle Lanza y ya llegamos a esa Iglesia de mi niñez, a esa otra cofradía que tanto nos la acercaste papá, que varios de tus hijos cambiaron sitio el Lunes Santo, y de ser los últimos fueron los primeros, y cambiaron plaza por plaza, y cambiaron negras túnicas y capas blancas a verde antifaz de cola su túnica y, cambiaron cofradía por cofradía, Museo por Rocío, o mejor dicho, Museo con Rocío, que nada sobra y todo es poco…

Ay mi Sevilla, llegó tu mes, el mes de Abril, el que tanto me ha dado en mi vida

y quiero perderme en tus interminables noches,

y quiero sentarme a orillas de tu río, mis ojos cerrar, y soñar y soñar,

y quiero volver a atrás y cambiar tantos reproches

y quiero bajo tu Giralda volver a amar y amar.