Vuelvo de las vacaciones, ya entrado Septiembre, y cambio el entorno, el ambiente y el clima todavía de intenso verano de la costa por el asfalto callejero, la vorágine del trabajo, los embotellamientos de tráfico de tu ciudad, la bendita al fin y al cabo, rutina diaria.
Percibo que a pesar de todos los condicionantes anteriores que conforman lo que ahora llaman “síndrome post-vacacional”, algo ha cambiado, me percato de algo que me ha tocado la fibra sensible y me ha hecho sentir distinto. Una vez más la ciudad se ha vuelto a acordar de mí. Me susurra suavemente al oído que sigue haciendose presente en mí aunque durante unos días o semanas parecía haberla olvidado entre chiringuitos, tumbonas, arena, mar y efímeros sueños de verano.
Uno de estos atardeceres de septiembre me ha envuelto con su luz difusa y seductora y ese momento de paz, calma mis prisas cotidianas, serena los pulsos acelerados y de pronto, noto que echaba de menos algo en estos días desde el regreso. Algo y alguien. Y de pronto pienso tengo que ir a la Hermandad. Tengo que llamar a Juan y a Paco y a Manolo. Tenemos que vernos. Tenemos que ir a la Función de la Cruz y tenemos que verlos a Él y a Ella.
Pronto estaremos más cerca de la próxima Semana Santa que de la pasada.
Como escribió alguien, “los incensarios esperan impacientes en los altares “a que alguien los alimente para regocijarnos en el olor a incienso. Deseamos que pronto pasen los Difuntos pues Diciembre nos trae la Esperanza de que la alegría de la Navidad nos lleve hasta nuestra verdadera fiesta.
Aunque mis Titulares me hayan acompañado a donde quiera que haya ido este verano, de pronto siento que mi regreso no es completo si no les veo a Ellos y a los amigos que tengo a través de Ellos. Tengo que ir a la Hermandad y tengo que hablar de cofradías. Tengo que revivir otra vez la Estación de penitencia pasada y especular y pronosticar sobre la futura, recordar chicotás y revirás. Miro de reojo la estantería del altillo donde está el capirote. Hojeo otra vez los libros de cofradías. Visito las páginas de Internet.
Empiezas a contar los días que faltan …..
Para ser niño de nuevo……